Las DSA desaparecen: AI Max sale de fase beta y la web pasa a ser clave
Tras más de 10 años gestionando campañas de Google Ads, hemos vivido muchos cambios: la llegada de Smart Bidding, la transición a los anuncios responsivos (RSA), la adopción de Shopping automatizado,y su posterior desaparición, la irrupción de Performance Max, y muchos otros movimientos que han ido transformando la plataforma.
Cada uno de estos cambios ha ido reduciendo el control manual y aumentando el peso de la automatización en la toma de decisiones.
Y con el anuncio que Google hizo el pasado 15 de abril vuelve a ocurrir lo mismo. Pero esta vez no estamos ante una nueva configuración ni una mejora incremental: es un cambio que nos obliga, una vez más, a replantear cómo se construyen y optimizan las campañas.
A partir de septiembre de 2026, las campañas con Dynamic Search Ads (DSA) se migrarán automáticamente a AI Max. Si no actuamos antes, Google lo hará por nosotros (una vez más).
Y con este movimiento, algo que hasta ahora era secundario pasa a ser crítico: la forma en la que está construida la web del cliente.
Un poco de historia: las DSA ya leían tu web
Antes de entrar en qué son las campañas AI Max, conviene recordar qué eran las DSA y por qué desde el inicio ya tenían una relación directa con la forma en la que está construida una web.
Las Dynamic Search Ads funcionaban rastreando el sitio del anunciante para generar automáticamente los títulos de los anuncios y seleccionar las páginas de destino más relevantes para cada búsqueda.
En la práctica, Google analizaba la web de forma muy similar a como lo hace para el posicionamiento orgánico: interpretaba su contenido y, a partir de ahí, decidía qué búsquedas activar y con qué páginas responder.
¿Qué implicaba esto en el día a día?
Que la calidad de la web ya marcaba el rendimiento de la campaña.
Si la estructura era confusa, si las páginas no tenían jerarquía clara, si las URLs no eran descriptivas o si el contenido era pobre, las DSA funcionaban peor. No por configuración de campaña, sino porque la base de la que partía Google no era buena.
Esto se traducía en búsquedas poco relevantes, tráfico menos cualificado y, en muchos casos, en la necesidad de pausar o limitar la campaña.
En cambio, cuando la web estaba bien trabajada, el rendimiento cambiaba por completo: segmentábamos por categorías de URL, excluíamos secciones que no interesaban y controlábamos qué páginas debían o no entrar en juego.
Qué es AI Max y qué lo hace diferente
AI Max no es simplemente “DSA con IA”. Es un sistema que combina tres funcionalidades que antes existían de forma separada:
- Search term matching: la IA identifica búsquedas relevantes más allá de las keywords que has configurado, basándose en el contenido de tu web y en señales de intención en tiempo real.
- Text customization: genera los textos de los anuncios adaptados a cada búsqueda, nutriéndose del contenido de tus páginas.
- Final URL expansion: elige de forma autónoma qué página de destino del sitio es la más relevante para cada búsqueda concreta, aunque no sea la URL que tú habías indicado como destino.
Estas tres funcionalidades tienen algo en común: las tres dependen de que la IA entienda bien tu web.
Si el bot de Google lee tu web y encuentra páginas con títulos vagos, estructura de encabezados inexistente, contenido duplicado o URLs sin lógica, tomará decisiones pobres. Enviará usuarios a páginas equivocadas. Generará títulos genéricos (y los clientes nos llamarán para quejarse) y mostrará anuncios en búsquedas irrelevantes para el negocio.
Cinco aspectos SEO que un gestor de GAds puede auditar
No se trata de convertirse en SEO técnico de la noche a la mañana. Pero sí de conocer qué señales le estamos dando a la IA de Google, y asegurarnos de que son las correctas. Estos son los puntos críticos.
1. Arquitectura de URLs y estructura del sitio
La forma en que está organizada una web es el primer nivel de señal que recibe la IA. Una URL como: /servicios/seguros/responsabilidad-civil-autonomos
explica claramente qué es la página.
En cambio, una URL basada en parámetros no aporta información útil.
Además, elementos como el sitemap o el enlazado interno ayudan a definir qué páginas son relevantes dentro del sitio
Para que AI Max funcione, necesitamos que el sitio tenga:
- URLs limpias, jerárquicas y descriptivas, sin parámetros innecesarios ni IDs numéricos como único identificador.
- Un sitemap XML actualizado, que actúa como mapa explícito del sitio. Si una página no está en el sitemap, tiene muchas probabilidades de no ser rastreada ni considerada por AI Max.
- Enlazado interno coherente: las páginas importantes deben recibir enlaces desde otras páginas del sitio. Una página “huérfana”, sin ningún enlace interno apuntando a ella, es prácticamente invisible para el rastreador y, por tanto, para la IA.
2. Etiquetas de encabezado H1, H2 y H3: el esqueleto semántico de cada página
Los encabezados son la forma en que una página le dice a Google (y a AI Max) de qué trata, con qué nivel de detalle y cómo está organizada la información.
El H1 es el título principal de la página. Debería haber solo uno por página, y debería describir con claridad el tema principal. Suena obvio, pero en la práctica es uno de los problemas más frecuentes: páginas con H1 genéricos (“Bienvenidos”, “Nuestros servicios”, “Inicio”), páginas sin H1, o páginas donde el H1 es el nombre de la empresa y no el tema del contenido.
Para AI Max, esto afecta directamente. Cuando la funcionalidad de text customization genera el título de un anuncio basándose en el contenido de una página, parte de los encabezados. Un H1 como “Seguro de Responsabilidad Civil para Autónomos en Madrid” le da una señal riquísima. Un H1 como “Más información” no sirve para nada.
Los H2 y H3 añaden estructura semántica: le indican a la IA qué subtemas cubre la página, qué preguntas responde, qué aspectos del servicio o producto se detallan. Cuanto más rica y bien estructurada esté esa jerarquía, mejores serán los anuncios generados automáticamente.
3. Title y meta description: las etiquetas que la IA lee primero
El <title> de una página HTML es, junto al H1, la señal más potente que recibe Google sobre el tema de una URL. Es lo que aparece en los resultados de búsqueda orgánicos, pero también es una de las primeras cosas que lee el rastreador de AI Max.
Problemas frecuentes que afectan directamente al rendimiento de las campañas:
- Titles duplicados: varias páginas con el mismo title hacen que la IA no pueda diferenciarlas. Si tienes diez páginas de producto con el mismo title genérico, AI Max no sabrá cuál elegir para cada búsqueda.
- Titles vagos o demasiado cortos: “Inicio – Empresa S.L.” no describe nada. “Alquiler de maquinaria industrial en Valencia – Empresa S.L.” sí.
- Titles que no coinciden con el H1: pequeñas incoherencias que generan ruido semántico para el rastreador.
La meta description, aunque ya no influye directamente en el ranking orgánico, sigue aportando contexto semántico al bot. Piensa en ella como una segunda capa de descripción del contenido. Si está vacía o es genérica, se pierde una oportunidad de enriquecer la señal.
4. Calidad y coherencia del contenido en las landing pages
AI Max tiene la capacidad de expandir las URLs de destino: si considera que hay una página mejor que la que el anunciante ha indicado, la usará. Esto puede ser una ventaja o un problema serio, dependiendo de la calidad del contenido del sitio.
El concepto SEO de thin content (páginas con muy poco texto, contenido superficial o duplicado) pasa a ser un problema directo de campañas. Si AI Max envía usuarios a una página con dos párrafos escuetos y ninguna llamada a la acción clara, el coste por conversión subirá, el Quality Score bajará y los resultados empeorarán.
Algunas señales de alerta a revisar:
- Páginas de categoría o servicio con menos de 200-300 palabras de contenido original.
- Páginas donde el texto principal es prácticamente igual en diferentes URLs (contenido duplicado).
- Páginas que no responden claramente a la búsqueda del usuario que llegaría desde una búsqueda comercial.
5. Control de qué páginas NO debe usar la IA
Esto es el equivalente a las exclusiones de URL en DSA, pero con más matices. En AI Max, podemos indicar qué URLs queremos incluir o excluir del inventario que usa la IA para hacer URL expansion.
Pero para hacerlo bien hay que saber antes qué páginas no deberían usarse como landing en ningún caso: páginas de política de privacidad, páginas legales, páginas de equipo, páginas de error, páginas en construcción, artículos de blog informativos que no tienen objetivo de conversión, etc.
Esto parece obvio, pero en la práctica es muy fácil migrar a AI Max sin revisar qué hay en el sitio, y la IA acaba enviando tráfico de pago a páginas que nunca deberían haber recibido ese tráfico.
El gestor PPC: entre la IA y el negocio
La IA de Google es muy potente, pero no tiene criterio de negocio. No entiende el contexto del cliente: no sabe si una empresa vende solo en ciertas zonas, si una página de blog está desactualizada o si un formulario ha dejado de funcionar tras un cambio en la web.
Ese contexto solo lo tiene quien trabaja con el negocio.
El gestor no solo interpreta campañas: entiende cómo está construida la web del cliente y detecta problemas antes de que impacten en el gasto publicitario. Puede hablar con desarrollo con precisión: “Esta URL necesita un H1 más descriptivo porque AI Max la está usando como landing y el anuncio es demasiado genérico”, o con contenidos: “esta página necesita más profundidad para que el sistema entienda mejor la oferta”.
En definitiva, el valor del gestor con conocimientos de SEO técnico está en conectar tres mundos que tradicionalmente han trabajado por separado: paid media, SEO y desarrollo web.
Y en el escenario actual, ese puente es una pieza clave del sistema.
Checklist: antes de migrar a AI Max, revisa esto
Si tienes campañas DSA activas, te recomendamos echar un vistazo a esto, antes de que llegue septiembre:
- H1: ¿Tienen H1 único y descriptivo todas las páginas principales del sitio?
- Titles: ¿Son únicos y reflejan claramente el tema de cada página?
- URLs: ¿Son limpias, jerárquicas y sin parámetros innecesarios?
- Sitemap: ¿Está actualizado e incluye todas las páginas relevantes?
- Contenido: ¿Hay páginas con thin content que AI Max podría elegir como landing?
- Páginas a excluir: ¿Tienes identificadas las URLs que nunca deberían recibir tráfico de pago?
- Enlazado interno: ¿Hay páginas importantes que no reciben ningún enlace interno?
Ninguna de estas tareas requiere ser SEO senior. Requiere tener una herramienta de rastreo, como Screaming Frog, y ganas de mirar la web con otros ojos.
Podemos ver el cambio de DSA a IA Max como una amenaza o como una oportunidad: nosotros preferimos hacer lo que hemos hecho tantas otras veces en Geotelecom (y seguiremos haciendo): adaptar nuestra forma de trabajar a esta nueva realidad y aprender en el camino.
Si quieres saber más sobre cómo trabaja nuestro equipo de expertos en Google Ads como el de posicionamiento web, ponte en contacto con nosotros y te asesoramos en todo el proceso.
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